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Viñetas de Alés: la misteriosa aparición de dos mosaicos de Invader

Viñetas de Alés: la misteriosa aparición de dos mosaicos de Invader

Un artista francés conocido con el nombre de Invader, dejó en 2017 su huella pixelada en Málaga con 27 mosaicos  al más puro estilo del juego ‘Space Invaders’ del que toma su nombre. Su trabajo consiste en múltiples mosaicos que representan, principalmente, las naves espaciales del videojuego de arcade que triunfó en los 80. Sus invasores se pueden encontrar ahora en un muro del paseo marítimo de Málaga y también en una pared frente a Bobby Logan. A partir de ese proyecto personal, Invader ha desarrollado personajes propios, en todo tipo de formas y colores, pero siempre en la línea de composiciones a base de pequeños mosaicos que simulan píxeles. Como la ballena que ahora decora la fachada de un edificio en la calle Vélez Málaga. Pero sorprende que desaparecieron sus mosaicos en el acceso al Palmeral de las Sorpresas desde el Parque y otro en la Malagueta, en el paseo marítimo,  y hace unos días han vuelto a aparecer y hay un debate sobre la noción de autoría en la creación artística contemporánea, también, en términos de responsabilidad. La cuestión puede parecer una broma, pero lo cierto es que reproducir los mosaicos de Invader con la fidelidad y precisión que lucen las piezas regresadas no es una cuestión sencilla. Invader emplea para fabricar sus obras, harto reconocibles por su evocación pixelada, células de gresite que, una vez instaladas, resultan bien complicadas de quitar; tanto, que la opción preferida en la mayoría de los casos es la destrucción de la pieza. Es decir, si alguien que no es Invader ha decidido tomarse la justicia por su cuenta y reponer los mosaicos, ha emprendido una mímesis artística respecto al autor legítimo más que meritoria. Así lo admitieron expertos cercanos al propio Invader, de forma tajante: “O es Invader, o es un copista excelente”.

La cuestión es que ni el Ayuntamiento ni la Autoridad Portuaria tenían noticia de la colocación de los nuevos mosaicos. Y, tal y como admitió el alcalde, Francisco de la Torre, por ahora no hay manera de discernir si el autor de los mismos es el propio Invader o un alumno aventajado en la adquisición no sólo de la imaginería de Invader, sino de su particular técnica. De momento, Invader no ha reivindicado esta intervención malagueña como propia: las últimas acciones recogidas en su página web (el medio que emplea para dar cuenta de su autoría) tuvieron lugar en Los Ángeles a finales del año pasado. Pero hay que tener en cuenta que los mosaicos ahora repuestos ya fueron reivindicados por el propio Invader en su primera acción.. El mismo artista manifestó  cuando la Junta ordenó la retirada del mosaico del Palacio del Obispo, que nunca le habían retirado una obra en ninguna otra ciudad. Al menos, no de esta forma. En Hong Kong, muchas de sus obras fueron retiradas en pocos días en 2014, pero sólo por el exceso de celo de un empleado municipal. Aquello generó una gran polémica y las instituciones de la ciudad lamentaron su destrucción. Mientras tanto, el conflicto judicial sigue vivo y abierto a la espera de que Invader, tras no declarar ante el juez en la primera citación, fijada para el pasado 10 de diciembre, haga lo propio este martes como otra de las fechas posibles para el interrogatorio, si bien la providencia dictada también recoge el 13 de febrero y el 5 de marzo como alternativas. La causa contra Invader se inició hace ahora casi un año, después de que la Fiscalía de Medio Ambiente se querellase contra el artista por actuar sobre inmuebles de un espacio protegido como el centro sin la necesaria autorización de la Junta de Andalucía ni de los propietarios. La cuestión, ahora, es: de no ser Invader el autor de los nuevos mosaicos, ¿quién debería responder por ellos? Lo de la creación artística, parece, se pone peliagudo.

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