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Vestigios de la Antigua Roma que puedes encontrar en la provincia de Málaga

El valor estratégico de la provincia de Málaga no ha pasado desapercibido para ninguna de las civilizaciones que han pasado por ella a lo largo de la historia. Entre quienes supieron sacar buen partido de este territorio situado entre el Mediterráneo y el Valle del Guadalquivir estuvieron los romanos, que dejaron huellas prácticamente en todas las comarcas. Villas, termas, calzadas, teatros e incluso algún acueducto forman parte del amplio patrimonio que se puede ver hoy de la Antigua Roma en Málaga.

1 Mausoleo de la Capuchina (Mollina).

Dentro de la finca que alberga a las Bodegas La Capuchina se puede ver lo que queda de un antiguo mausoleo romano. Aún se conservan, entre olivos y viñedos, restos de este espacio funerario, en torno al que se encontraron distintos objetos, como ollas o platos. Para conocerlo hay que concertar visita con esta bodega de Mollina, que hoy no sólo elabora vinos de gran calidad sino también aceite de oliva virgen extra. No muy lejos de allí, también en el término municipal de Mollina, se puede ver el ‘castellum’ de Santillán, una antigua fortaleza romana que fue usada entre los siglos I y III.

2 El Efebo (Antequera).

Una de las esculturas mejor conservadas de la época romana se encontró en Antequera. Habitualmente, se expone en el Museo de la Ciudad, en pleno centro histórico de esa villa monumental, pero hay algunas ocasiones, que por su valor, participa de exposiciones en otros puntos del país.  El Efebo de Antequera, uno de los emblemas de la antigua Anticaria, se descubrió por casualidad en el año 1955 en el cortijo de Las Piletas

3 Acinipo (Ronda).

Situada en la zona nordeste de Ronda, a unos 20 kilómetros del casco urbano, se puede visitar lo que fue una importante ciudad romana, que precedió en el tiempo a Arunda, la cual se ubicó en el actual casco urbano. En Acinipo, las distintas excavaciones han permitido encontrar una interesante estructura urbana entre los siglos I a.C y III d. C. Así se puede ver gracias a los vestigios de lo que fue un teatro y una gran plaza pública. La ciudad fue tan importante que tuvo la potestad de acuñar monedas. Además de estos restos, se han hallado evidencias de que la zona fue poblada con anterioridad. Eso sí, desgraciadamente, parte del gran legado de Acinipo se ha perdido por el abandono sufrido durante años, lo que propició la aparición de expoliadores.

4 Antigua Cartima (Cártama).

Junto a la iglesia de San Pedro de Apóstol de Cártama, en pleno centro de la localidad, se pueden ver algunos restos de la ciudad romana de la antigua Cartima. Concretamente en la plaza de la Constitución se pueden ver algunos vestigios de viviendas de aquella época. En el entorno del casco urbano también se puede intuir parte de un puente que formaba parte de una importante calzada romana que unía a la ciudad de Málaga con el interior.

5 Mosaico romano del Nacimiento de Venus (Málaga).

Aunque fue hallado en Cártama, hoy el mosaico del Nacimiento de Venus se expone dentro del Museo Arqueológico y de Bellas Artes de Málaga, en el Palacio de la Aduana. Todo parece indicar que fue el suelo de una terma del siglo II. Ésta no es la única pieza romana que se puede ver en este espacio museístico, ya que allí se encuentran otras de gran valor, como una escultura femenina, hallada en su día en Villanueva del Trabuco.

6 Caviclum (Torrox).

En la costa se percibe también la huella de la dominación romana como lo demuestra la necrópolis y las termas halladas junto al faro de Torrox-Costa. Sobresale el conjunto que se identifica como la antigua Caviclum, de gran importancia por su papel estratégico en la distribución de productos agrícolas y pesqueros. La villa, que estuvo habitada entre los siglos I y IV, incluye una factoría de salazones y unos hornos de producción cerámica, además de una necrópolis y unas termas. La importancia de la ciudad de Caviclum se corrobora con su mención en el itinerario Antonino, que unía a las ciudades de Sexi (Almuñécar) y Menoba (situada en la desembocadura del río de Vélez).

7 Calzada (Monda).

En el término municipal se conserva parte de lo que fue una importante calzada romana, que, en su día, era el único canal para transportar productos hasta Málaga para que desde allí fueran a la capital del Imperio u otros destinos. Como destaca, Diego Javier Sánchez, experto en la historia mondeña, también fue usado posteriormente por los pobladores de la zona de forma continua hasta la Guerra Civil. Junto a la calzada se han encontrados distintos restos de la época, lo que vendrían a confirmar su origen romano. Hoy es de acceso libre, aunque corre el peligro de que se deteriore aún más si cae en el olvido.

8 Las Bóvedas (Marbella).

En el término municipal de Marbella se pueden visitar también los restos de unas antiguas termas del siglo II. Actualmente, se pueden visitar de viernes a domingo en horario de mañana, con cita previa en la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Marbella. Tienen un acceso relativamente fácil, ya que se encuentra junto a la urbanización Guadalmina, en el núcleo de San Pedro de Alcántara. Quienes deseen conocerla se sorprenderán con la compleja estructura de estos baños termales, que se encuentran todavía hoy en un estado aceptable de conservación.

9 Centro Temático de las Termas Romanas (Alameda).

El mismo pueblo que vio morir al mítico bandolero El Tempranillo alberga en su casco urbano un valioso legado de la época romana. Concretamente, en el Centro Temático de las Termas Romanas, se pueden ver cómo funcionaban estos baños de una forma amena y didáctica. Después se pueden visitar dichas termas, ya que están situados justo al lado. Se trataría en este caso de unos baños usados entre el siglo I a.C y el III d.C. Para visitar tanto las termas como en el especio temático hay que solicitar información previa en el Centro Temático del Campo Andaluz, situado justo en frente.

10 Teatro romano (Málaga).

A los pies de la Alcazaba se encuentra el Teatro Romano de Málaga, que fue construido en los primeros años del siglo I aprovechando precisamente la ladera que discurre desde las murallas árabes. Pese a ello, no fue descubierto hasta 1951. Según se desprende de los estudios realizados, el teatro se construyó en la época de Augusto y fue utilizado hasta el siglo III. Junto a este monumento, hay que tener en cuenta que en su entorno hay otros vestigios romanos, como las piletas que se conservan en la calle Alcazabilla, en el edificio del Rectorado o en el sótano del Palacio de Buenavista (Museo Picasso Málaga), entre otros. Además, en 2019 está previsto que se abra al público en el Palacio de Villalón (Museo Carmen Thyssen). Se trata de una vivienda con 14 habitaciones en torno a un patio, que se construyó en el siglo II.

11 Termas romanas de Santa María (Antequera).

A los pies de la Real Colegiata de Santa María La Mayor de Antequera se puede ver el singular hallazgo que se realizó hace ya casi tres décadas, unas termas romanas de mediados del siglo I. Gracias a su descubrimiento, se pudo confirmar la existencia de la antigua Antikaria, que hasta aquella fecha sólo contaba con referencias escritas. Hoy se puede ver desde la barandilla situada junto a la entrada de la citada colegiata.

12 Restos de la calle Villa (Estepona).

En el centro histórico de la localidad de Estepona se pueden ver hoy muchos vestigios de la Antigua Roma. Entre ellos, están los yacimientos que se encontraron en la calle Villa. Además de piletas y muros, se halló una base octogonal, que, en principio, se pensó que correspondía con un mausoleo. Sin embargo, cobra más sentido, según explica el arqueólogo municipal, Ildefonso Navarro, que fuera la base de una torre o faro relacionada con la próspera industria de los salazones. Actualmente, se puede ver en esta céntrica calle (en un edificio municipal colindante se tiene más información). Esta visita se debe complementar con otra al Museo Arqueológico de Estepona (antiguo ayuntamiento), situado apenas a veinte metros. Allí, además de las piezas de distintas épocas que forman parte de la exposición fija, se pueden ver interesantes muestras temporales como cerámicas, monedas y otros vestigios romanos hallados en el término municipal.

13 Lacipo (Casares).

En una finca privada, el cortijo Alechipe, situada a unos cuatro kilómetros del casco urbano de Casares, se conservan algunos restos de viviendas y de murallas de la ciudad de Lacipo. Antes de estar bajo la órbita de Roma, ya estuvo habitada e incluso varios siglos después sirvió para albergar un cementerio visigodo.

Durante, el dominio romano los historiadores Plinio el Viejo y Pomponio Mela definen a Lacipo como una ciudad tributaria, lo que demuestra su riqueza. El enclave, desde el que se divisa buena parte de la ribera del Genal y la caliza Sierra de Crestellina, tenía un gran valor estratégico, ya que se encontraba en el camino hacia la costa desde el interior montañoso de la Serranía. Desgraciadamente, al estar en una propiedad particular, hoy no está abierta al público.

14 Villa romana de río Verde.

También en Marbella se conserva la valiosa Villa Romana del Río Verde, situada en primera línea de playa. Se trata de una construcción del siglo II, que conserva buena parte de su estructura, como un patio interior o un mosaico en el que se puede ver la imagen de la Medusa (monstruo marino). Hoy se puede visitar en horario de mañana de viernes a domingo (también festivos), solicitando cita previa en la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Marbella.

15 La Peana (Valle de Abdalajís).

En el centro del pueblo de Valle de Abdalajís se puede ver, al aire libre, uno de los elementos más importantes de su patrimonio, La Peana. Se trata de La Peana, una pieza pétrea que proviene del famoso Arco de los Gigantes de Antequera. Este emblema de la localidad servía de pedestal a una estatua que tenía una inscripción dedicada al emperador Trajano. Junto a este vestigio romano, se puede ver el monumento a la Madre Petra, promotora del convento que lleva su nombre no a muy pocos metros de allí. También se puede complementar esta visita con otra al museo municipal de la localidad, donde hay también interesantes piezas de ésta y otras épocas.

16 Acueducto romano de Fuente de la Arena (Ronda).

Eclipsado por el importante patrimonio monumental de Ronda, el acueducto romano de Fuente de la Arena se conserva a duras penas. Se trata de una construcción hidráulica del siglo III, que hoy conserva uno de sus tramos a la altura de la carretera Ronda-Gaucín, cerca del arroyo de las Culebras. En su día llegó a contar con 82 kilómetros de longitud. Hoy apenas se conservan algunos arcos.

17 Finca del Secretario (Fuengirola).

Fuengirola conserva aún las huellas de las distintas civilizaciones a lo largo de su historia. Es el caso del yacimiento de la Finca del Secretario, un interesante conjunto arqueológico, que consta de una factoría de salazón, un alfar y unas termas, de la época romana (entre los siglos I y V). En un centro de interpretación se reconstruye a escala real las diferentes habitaciones de los baños romanos. Muchas de las piezas encontradas se pueden ver también en el Museo de la Historia de la Ciudad de Fuengirola.

18 Calzada romana de la Coladilla (Nerja).

De la calzada que unía Caviclum (Torrox) con Sexi (Almuñécar) se puede observar todavía hoy un tramo. Se encuentra en el enclave de las Coladillas, muy cerca de la antigua Fábrica de Papel de Maro. Apenas son cincuenta metros de longitud, pero merece la pena ver los restos de la que en su ´dia fue una importante vía de comunicación en la Bética. Esta visita se debería complementar con otra al Museo de Historia de Nerja, que cuenta con varias piezas romanas. Entre ellas, un mortero hallado en el yacimiento de los Cancharrales.

19 Villa romana de Cortijo Robledo (Antequera).

Como en muchos hallazgos, la villa romana de Cortijo Robledo se descubrieron por las excavaciones realizadas para la construcción de una carretera. En esta ocasión, salió a la luz por las obras realizadas para la autopista de peaje AP-46 (Alto de las Pedrizas). Fue trasladado a uno de las márgenes de la actual carretera, donde se recrea hoy lo que fue esta antigua villa del siglo I.

20 Piezas romanas en el Museo Arqueológico de Manilva.

En el interior del Castillo de La Duquesa, situado ya en la costa de Manilva, se puede visitar el Museo Arqueológico Municipal, donde se pueden ver algunos de los restos hallados en el yacimiento romano del entorno, datado entre el final del siglo I d.C. y los primeros años del V d.C. Allí se pueden ver ollas, cuencos, platos, cazuelas y varias jarras de cerámica, a las que hay que añadir otros utensilios de la cocina, como platos, copas y jarritas. También se exponen un ajuar funerario, elementos destinados al cuidado personal, los adornos para realzar su aspecto externo, elementos de pesca y utensilios de la vida cotidiana, así como la recreación de una tumba de inhumación, entre otros vestigios interesantes.

21 Calzada romana en Casarabonela

Declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco e integrada en el Parque Natural Sierra de las Nieves y su entorno, el área de Casarabonela ya estaba habitada desde tiempos prehistóricos. Casarabonela es uno de los pueblos que mejor ha conjugado su pasado romano, musulmán y cristiano. Conserva así buena parte del trazado propio de la antigua Quasr Bunayra, con sus calles estrechas y empinadas, sus blancas fachadas. Y a la entrada del pueblo hay una calzada romana muy bien conservada.

Fuente Diario Sur. Javier Almellones. Y aportaciones de Málaga en el corazón.

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