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Panteón de los Condes de Buenavista

El panteón de los Condes de Buenavista, en la cripta del Santuario de Nuestra Señora de la Victoria, es uno de los monumentos fúnebres más impactantes y desconocidos de Málaga.

El panteón es uno de los más tétricos de Andalucía a consecuencia de su decoración de fondo negro sobre el que sobresalen esqueletos y figuras de la muerte en escayola blanca. Recuerda el conjunto a las danzas de la muerte medievales. Debe interpretarse como exposición del discurso barroco sobre la muerte.

Se encuentra situada dentro de la Basílica y Real Santuario de Santa María de la Victoria, que es una de las principales iglesias de la ciudad de Málaga , destacando por albergar la imagen de Santa María de la Victoria, patrona de la ciudad. Dicha Iglesia se encuentra en el lugar donde el rey Fernando el Católico tuvo su campamento durante el asedio y toma de la ciudad en 1487, hasta ese momento puerto marítimo clave del reino nazarí de Granada.

La iglesia actual data de los últimos años del S. XVII, cuando en 1691 el Conde de Buenavista decidió ampliarla y repararla. La estructura original no podría soportar nuevos añadidos, decidiéndose entonces el derribo y construcción de un nuevo templo en 1693. El Conde de Buenavista costeó, invirtiendo en ello buena parte de su patrimonio, un pórtico, campanario, sacristía, camarín, un panteón privado y otro para la comunidad. Esta obra se inauguró en 1703.

Dentro de dicha Iglesia, lo que más destaca es la sobrecogedora cripta, que tiene unas dimensiones de 8,5 metros de anchura y 3,30 metros de elevación. La cripta es de planta cuadrada y con un soporte central que conforma un haz de cuatro columnas. La columna expresa la relación entre el cielo y la tierra, evocando el reconocimiento del hombre hacia la divinidad.

Los nichos se encuentran separados por pilastras, a las que se adosan escalofriantes figuras, destacando entre todas, la figura de la muerte que, resaltada en escayola blanca sobre fondo negro, se nos muestra en todas sus manifestaciones simbólicas: cuerpos en transición hacia la muerte, esqueletos portadores de símbolos de finitud, y en las bóvedas y muros, calaveras y huesos.

Hay otras representaciones complejas como la parca Láquesis en un ángulo, o la muerte arrastrando a unas trampas a la primera pareja, junto a figuras con doble rostro que parecen simbolizar la verdad que muestra el espejo de la muerte, objetos que también llevan los esqueletos. Precedentes a esta cripta encontramos en las capillas óseas de Portugal o Italia.

Según Juan Temboury significa los distintos estados del alma después de la muerte. Unos serían símbolos de resurrección, otros esqueletos que representan los condenados al infierno.

Este tipo de sepulcros contribuyen a resaltar el contraste vida-muerte y ofrecen un paralelo con los sepulcros franceses en los que se representa la persona viva y muerta, entendiéndose como símbolo de destrucción y muerte del cuerpo frente a la salvación del alma.

Os muestro un vídeo del Santuario de la Virgen de la Victoria.

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