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Los castillos de la Sierra de las Nieves

La comarca de la Sierra de las Nieves cuenta con un rico legado histórico que demuestra su importancia estratégica durante siglos. Todavía hoy se conservan muchos vestigios medievales en forma de antiguas fortalezas y torres de vigilancia

La comarca de la Sierra de las Nieves se identifica para muchos sobre todo con la singularidad y la riqueza biológica. No en vano, en su interior se encuentra un gran espacio protegido bajo las figuras de Reserva de la Biosfera y Parque Natural -y a la espera de la declaración de Parque Nacional-. Sin embargo, en esta zona montañosa del interior también hay un rico legado histórico que demuestra su importancia estratégica durante siglos. Así, todavía hoy se conservan muchos vestigios medievales en forma de antiguas fortalezas y torres de vigilancia.

En un recorrido por los nueve municipios que integran la comarca, se pueden encontrar desde zonas donde sólo se puede ver la existencia de fortaleza hasta un recinto amurallado que hoy se ha convertido en un hotel. Éstos son los castillos de la Sierra de las Nieves.

1-Casarabonela
Castillo de Qasr Bunayra
Sobre un promontorio rocoso del propio casco urbano se erige lo que hoy queda de esta antigua fortaleza árabe, que podría tener incluso cimientos romanos. Allí se pueden ver todavía hoy algunos restos de murallas e incluso torres de lo que fue uno de los baluartes más importantes de la rebelión de Bobastro, que fue capitaneada por Omar Ben Hafsun en el siglo X. No sólo jugó un papel estratégico muy importante en aquella época sino en otros momentos del antiguo Al-Ándalus, como en el ocaso del reino nazarí. Fue tomado en 1485 por las tropas cristianas y fue usado como fortaleza hasta el siglo XVIII. Gracias a su ubicación geográfica y a su elevación, hoy se entiende la importancia de este recinto amurallado, desde el que se tiene una amplia perspectiva del Bajo Guadalhorce.

2-Alozaina
Fortaleza de Alozaina
Pocos vestigios de la fortaleza de Alozaina han llegado hasta nuestros días, pero, sin embargo, sí que se conoce que allí tuvo lugar una de las historias más singulares de las rebeliones moriscas vividas en Andalucía durante el siglo XVI. Allí narran las crónicas que tuvo lugar la hazaña de María Sagredo, una joven pechera que utilizó colmenas para repeler el ataque de las tropas de El Yebali. Las abejas, según la leyenda, se ensañaron con los atacantes moriscos, que emprendieron la huida al grito de «malditas sean las moscas de tu tierra». Este acto heroico e ingenioso se recuerda hoy en el escudo del propio pueblo. En las calles del casco antiguo aún se mantiene una de las torres de la fortaleza, que lleva precisamente el nombre de María Sagredo. También se conserva el lugar donde tuvo su emplazamiento el castillo original. Se trata del Parque Mirador María Sagredo, construido a mediados del pasado siglo con el fin de recuperar el recinto amurallado. En su interior se encuentra la esbelta iglesia de Santa Ana, que fue levantada sobre una anterior mezquita. Desde este recinto se aprecia buena parte de la zona agrícola situada entre el Valle del Guadalhorce y la propia Sierra de las Nieves.

3-Monda
Castillo de la Villeta
Aunque no alcanza ni siquiera los quinientos metros de altura, la cima de la colina donde se extiende el casco urbano de Monda resulta ser un excelente mirador. Se trata del cerro de la Villeta, donde se encuentran los restos originales del Castillo de Monda, el edificio más emblemático de esta localidad. Aunque fue rehabilitado y convertido en un hotel con una fisionomía muy distinta a la original, esta fortaleza atesora buena parte de la historia del pueblo. Entremezclados con las estructuras del alojamiento se pueden ver todavía algunas murallas de este castillo, que, pudo ser reconstruido por Omar Ibn Hafsun en su rebelión contra el califato de Córdoba. Desde allí se divisaba, como ahora, el entorno montañoso de la Sierra de las Nieves, parte de la Hoya de Málaga y, por supuesto, el blanco casco urbano de Monda.

4-Istán
Torre de Escalante
Istán cuenta con un interesante patrimonio arquitectónico. De hecho, se conservan los restos de una torre vigía de origen nazarí, que recibe el nombre de Escalante, que estuvo habitada hasta que tuvo lugar el alzamiento de los morisco en enero de 1569. Este vestigio de un antiguo castillo recibe el nombre de Escalante, el apellido de Juana, una joven que hizo frente a una revuelta morisca. Según cuentan las crónicas de aquella época, los rebeldes aprovecharon la ausencia del tío de Juana, Pedro de Escalante, para intentar tomar la fortaleza. Sin embargo, junto a su criada, fue capaz de resistir lo justo hasta que llegaron tropas cristianas desde la ciudad de Marbella, que finalmente consiguieron sofocar el hostigamiento.

5-Yunquera
Fortaleza de Yunquera
Esta localidad, situada a 682 metros sobre el nivel del mar, albergó en lo que hoy es su casco antiguo, junto a la iglesia de la Encarnación, una importante fortaleza, de la que apenas quedan algunos restos de murallas. La fortaleza estaba asegurada en parte por la actual calle del Seminarista Duarte y tuvo una de sus entradas principales en el extremo que daba al camino de Tolox, que se conoce ahora como la Puerta del Jandaque. El enclave tenía un importante valor estratégico y así lo supieron ver los romanos, quienes asentaron allí la primitiva Juncaira. A menos de medio kilómetro del casco urbano sí se conserva una torre vigía, eso sí, muy posterior. Se trata de una atalaya de estructura troncocónica, casi cilíndrica, que tiene unos densos muros de mampostería. Actualmente, esta atalaya, que es Bien de Interés Cultural, se conserva como oficina de turismo de la localidad y de la comarca.

6-El Burgo
Castillo de Miraflores
Viendo el casco urbano desde su entorno resultaría inexplicable que no exitiera allí un castillo durante el antiguo Al-Ándalus. Hoy se pueden apreciar algunas partes de sus murallas, que podría tener incluso cimientos romanos. Hoy hay un plan para hacer más visibles los restos de la fortaleza que se dejan ver entre las encaladas casas de esta villa. El momento más álgido de este castillo estuvo durante la revuelta de Omar Ben Hafsun desde Bobastro a finales del siglo IX. Fue tomado por el propio califa Abderramán III en la llamada campaña de Turrus, en la que tuvieron que usar catapultas para tomar el castillo. Entre los siglos XIV y XV pasó en varias ocasiones de manos musulmanas a cristianas por su ubicación en zona fronteriza. Finalmente, pasó a claudicar ante los Reyes Católicos en 1.485, cuando cae Ronda. Hasta el XVIII, la fortaleza se mantuvo en un buen estado, pero un terremoto a mediados de ese siglo lo destruyó parcialmente. Pese a ello, las tropas napoleónicas lo usaron de refugio en 1.812, pero lo demolieron casi en su totalidad cuando lo abandonaron.

7-Tolox
Fortaleza árabe de Tolox
Para adentrarse en lo que fue un día una importante fortaleza árabe en Tolox hay que dirigirse hasta el barrio conocido como la Rinconada del Castillo, donde todavía hoy se adivinan algunos restos de las estructuras del recinto amurallado, como algunos pasajes que hoy están encalados. Se trata de la zona con más historia del pueblo y así se aprecia con el encanto que tienen muchas de sus calles. Como fortaleza, hay quien sitúa su origen en la época de dominación romana, si bien su importancia fundamental radica en la recuperación como castillo que hizo el rebelde muladí Omar Ben Hafsun. Tras la toma de la villa por parte de las tropas omeyas, Abderramán III ordenó la destrucción del recinto. Como principal construcción arquitectónica, en Tolox sobresale muy especialmente su iglesia, la parroquia de San Miguel, donde las crónicas aseguran que se refugiaron los cristianos de la villa durante la rebelión morisca del 1.568.

8-Ojén
Castillo de Solís
En la localidad de Ojén, que mira a la franja mediterránea que baña Marbella, la evidencia de que allí hubo una vez un importante castillo hay que buscarlas en algunas de sus calles (Paseo del Castillo y calle La Torre, ambas contiguas), en algún establecimiento de restauración o en el festival flamenco que se celebra cada verano. Poco más se puede ver de él, aunque, eso sí, se sabe que esta fortaleza era una fortificación levantada a principios del siglo XVI por Gómez de Solís con el beneplácito de los Reyes Católicos. El recinto amurallado se encontraba sobre lo que hoy se conocen como Cuevas Altas, en un lugar que tiene unas excelentes vistas del entorno. Anterior a éste, se sabe que hubo otro que tuvo un importante valor estratégico en la rebelión de Omar Ben Hafsun

Además de esta fortaleza, en el mismo término municipal había al menos otra más, la de Castillejos, situada casi en la frontera con el territorio vecino de Mijas.

9-Guaro
Fortaleza de Guaro
Muchos más complicado es encontrar restos de una fortaleza en la localidad de Guaro, si bien se presupone que allí hubo en su día una torre que formó parte de la red defensiva del Valle del Guadalhorce. En este caso, se trataría de la atalaya en torno a la que se fue creando Guaro El Viejo, precedente directo de esta localidad, hoy enmarcada en la comarca de la Sierra de las Nieves. Hoy se conserva, eso sí, la calle de la Torre, que podría hacer alusión a la ubicación de esa construcción defensiva y de vigilancia, que no habría que confundir con una torre muy posterior, de estilo neomudéjar, que hoy alberga al Centro Cultural Al-Ándalus y anteriormente fue una almazara.

Fuente: Javier Almellones. Diario Sur

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