La mejor web sobre Málaga

El fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas malagueñas, por A. Gisbert

Uno de los cuadros que más me gusta y a la vez impresiona del Museo del Prado es "El fusilamiento de Torrijos y sus compañeros" en las playas malagueñas, por Antonio Gisbert. El cuadro fue pintado en 1888 y el fusilamiento sucedió en 1831, lo que quiere decir que Gisbert nos ha regalado su visión de este acontecimiento de 1831 con tanta calidad de detalles que parece como si tuviésemos ante nosotros una fotografía y es de agradecer bastante. En el cuadro podemos observar las expresiones de miedo, de preocupación y hasta aparece la iglesia del Carmen del barrio del Perchel de Málaga.

A Torrijos se le negó su última petición de mandar abrir fuego al pelotón de fusilamiento y el morir sin vendas en los ojos. Torrijos presenció la muerte de sus compañeros siendo el último en ser fusilado y sus últimas palabras fueron "viva la libertad".

La reinstauración absolutista anulando la Constitución de 1812 lleva a José María de Torrijos y Uriarte (nacido en Madrid 1791) a tomar partido por los liberales, acogiendo esperanzado las cartas secretas de un amigo "de toda confianza", que con el apodo de Viriato le informa que el mejor lugar para desembarcar es Vélez Málaga y que con su presencia las tropas de Málaga primero y luego las de toda Andalucía se rebelarían contra el rey Fernando VII. En realidad se trata de un plan urdido por el antiguo compañero de armas, el ahora gobernador de Málaga Salvador González Moreno, quien parece que era Viriato y que aprovechando la impaciencia de Torrijos ha planeado su captura.

El rey Fernando VII firmó de su puño y letra que los fusilaran a todos, a Torrijos y a sus 52 hombres incluyendo al inglés Robert Boyd y a un niño grumete del barco, también Flores Calderón y Fernández Golfín.

El gobernador González Moreno, que sería conocido desde entonces como "El verdugo de Málaga" (del siglo XIX), recibió por su traición el ascenso a teniente general y el mando de la capitanía general de Granada, al estallar la guerra Carlista se pasó a este bando reacionario muriendo asesinado por unos voluntarios del ejército en 1839.

En 1842 por suscripción popular un monumento fúnebre se erigió en su honor en la plaza de Riego, hoy plaza de la Merced y bajo cuyo obelisco reposan casi todos ellos. Una cruz también recuerda el lugar de su muerte en el paseo marítimo en San Andrés.

Como dato curioso cabe destacar que algunas de las víctimas del fusilamiento eran ajenas a la causa absolutista como un grumete de 15 años que se les unió en Gibraltar para hacerse marinero. También hay constancia de un súbdito inglés José Carter que era un simple carpintero vecino de Gibraltar que había estado realizando algunas reparaciones en uno de los barcos expedicionarios.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

FacebookTwitterGoogle+LinkedInPinterestWhatsAppTumblrBlogger PostEmailEvernoteTelegramTuentiCompartir