La mejor web sobre Málaga

Como un cuadro impresionista de Monet en Málaga

En la Finca de la Concepción hay un puente que me recuerda mucho a una pintura impresionista de Claude Monet llamada Puente japonés y que es uno de mis cuadros favoritos del pintor.

En 1890 Monet compró una casa con jardín en Giverny que fue ampliada tres años más tarde, creando un llamativo conjunto en el que destacaba el estanque, donde se cultivaron nenúfares exóticos importados de Japón. También se construyó un puente de madera con aires orientales que dio al rincón el sobrenombre del "jardín japonés", lugar que servirá de inspiración para numerosas obras en donde la vegetación será la protagonista. Los frondosos árboles que rodean las orillas del riachuelo se reflejan en el agua, sobre la que destacan las vivas tonalidades de los nenúfares. El cielo desaparece de la composición y la atención se dirige a las líneas del puente y de la vegetación. Todo el conjunto está obtenido a través de una pincelada rápida y vibrante que casi lleva el arte de Monet a la abstracción. La única referencia a la forma está en el puente, lo que provocó las protestas de un grupo de jóvenes artistas que pronto se integrarían en el cubismo  ante cuadros de estas características. El color verde domina la composición, salteada de las tonalidades más vivas de los nenúfares. Estas obras son precursoras de la famosa serie de Nenúfares o Ninfeas.

El jardín que Monet poseía en su casa de Giverny, estaba caprichosamente cultivado con plantas preciosas a su gusto, para luego irlas plasmándolas en sus cuadros. Tal vez Monet se creara su propio paraíso, pero nosotros no nos podemos quejar, porque la Finca de la Concepción es el segundo mejor parque subtropical de Europa, después de la Oratava en Tenerife y lo mejor de todo es que el tercer mejor parque subtropical de Europa también se encuentra en Málaga y es el Parque de Málaga.

Tanto la vida de Monet, como la de Renoir me parecen muy interesantes, porque Renoir hacia el final de su vida aquejado de reumatismos, sufría sin cesar con los dedos paralizados y acabó por trabajar con pinceles atados a su muñeca. Opinaba que no tenía derecho a quejarse, pues peor podía haber sido su situación y mucha razón tenía, porque su amigo Monet se estaba quedando ciego y sorprendentemente cuando a penas veía, pintó la Serie de los Nenúfares.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

FacebookTwitterGoogle+LinkedInPinterestWhatsAppTumblrBlogger PostEmailEvernoteTelegramTuentiCompartir