La mejor web sobre Málaga

Cinco árboles centenarios de Málaga que no deberías perderte

Cinco árboles centenarios de Málaga que no deberías perderte

El castaño santo de Istán, el pinsapo de la Escalereta, la encina de la alberca de Ronda, el ficus de hoja de magnolio de La Concepción y el tejo de sierra Tejeda, son algunos de los tatarabuelos de la naturaleza de la provincia.

Atesoran décadas, e incluso centurias en sus troncos. Han sobrevivido a todo tipo de inclemencias, alguno preservado en jardines, y otros, en plena naturaleza. En sierras donde llegar a verlos supone un paseo de senderista, así que sólo se trata de descubrir dónde están, hacer rutitas e irlos viendo en su ambiente. Los cinco merecen ser visitados por ellos mismos, esos troncos imponentes con un diámetro descomunal, esas ramas que crecen hacia el cielo. Dicen que abrazar un árbol centenario da mucha energía, pero para este envite, más vale contar con varios brazos amigos porque hay troncos que se resisten por su anchura.

El pinsapo de la Escalereta

El pinsapo de la Escalereta (Abies pinsapo Boiss), una especie que dio a conocer a la ciencia el suizo Boissier -de ahí su nombre, cuando visitó Málaga acompañado de los botánicos Haenseler y el malagueño Prolongo- tiene uno de sus mejores ejemplares en cuanto a porte y a edad, en Parauta. El pinsapo de la Escalereta, es hoy por hoy, el más anciano de su especie, aunque la Junta no haya querido datar exactamente su edad con técnicas que pinchan el tronco, se entiende que cuenta con más de 450 años, y que podría superar los 600. Digamos que está en el último estadio de su vida, así que cuando se muera seguro que será una gran pérdida, pero es que los árboles tienen una fecha de caducidad como las personas. Por eso, antes de que se produzca el fatal deceso, no estaría mal ir a ver a este viejo que sobrevive aún esplendoroso en la sierra de las Nieves.

Está en la cuesta de La Laja, en el parque natural sierra de las Nieves, en un punto sinigual con preciosas vistas al pico de El Torrecilla (el segundo más alto de la provincia, 1.919 metros). El perímetro del árbol supera los 5 metros, y para abrazarlo (hecha ya la prueba) hacen falta o dos Pau Gasol o tres personas de porte normal. Está protegido por un pequeño murete, pero se puede acceder a él. Se rodea de otros pinsapos de menor edad (Quercus ilex) y enebros (Juniperus oxycedrus).

El Castaño Santo de Istán

Cuentan los más mayores del lugar, a modo de leyenda, que bajo sus ramas se celebró una misa de acción de gracias Fernando el Católico en 1501, tras la rebelión morisca en estos lares. El castaño santo de Istán, que es sin duda único en su especie por su porte y por su edad, contaría con entre 800 y 1.000 años de edad, por lo que se presume que es el árbol más anciano de toda la sierra de las Nieves. El tatatatatatarabuelo de esta serranía. Como muestra, baste decir que su tronco tiene 13,5 metros de perímetro y llega hasta los 22 metros de altura. Se encuentra en el paraje llamado Hoyo del Bote, en la Sierra Real de Istán, donde es aconsejable llegar en todoterreno y disfrutar del paisaje. Los árboles de acompañamiento que encontrará alrededor son otros castaños (Castanea sativa) así como alcornoques (Quercus suber) y quejigos (Quercus canariensis). Como la erosión estaba descalzando las raíces de este árbol, se  construyó, para preservarlo, un murete de piedras.

Encina de la Alberca (Ronda)

Es casi imposible hacer un recorrido por árboles centenarios y singulares de Málaga y no detenerse en una encina, alcornoque o algarrobo, propio de esta zona mediterránea. La encina de La Alberca, a diferencia de los dos árboles que hemos reseñado anteriormente, no está en un lugar especialmente bello. Es un pastizal arbolado en el que se encuentran otras encinas (Quercus ilex) salteadas, cerca de un cortijo del que toma el nombre, la Alberca. Su porte es imponente. Este árbol centenario sobrepasa los 500 años, tiene un perímetro de tronco de 6 metros y 12 metros de altura y una proyección de copa de 288 metros cuadrados así que para abrazarlo en esta ocasión también hará falta al menos tres personas.

Ficus de hoja de magnolio del jardín botánico-histórico La Concepción

 Es imposible en este viaje no hacer un pequeño alto en el mejor jardín subtropical europeo al aire libre, el jardín botánico-histórico La Concepción. Es muy difícil elegir entre uno de los árboles centenarios de este paraje creado con mimo de las manos de sus primeros moradores, los marqueses de Loring, Jorge Loring Oyarzábal y Amalia Heredia. El ficus de hoja de magnolio o macrophylla es, además, uno de los ejemplares más queridos por los novios que se casan en este espectacular enclave o de los que van a hacerse fotos, que no dudan en posar delante de la inmensidad de su tronco.

Especie procedente de Australia, este ejemplar es uno de los mejores de España y el árbol más antiguo del jardín. Sus hojas son similares a la de los magnolios (un árbol que es frecuente en Málaga) de ahí que se le llama ficus de hoja de magnolio de forma común. Sus raíces salen del suelo para conquistar el exterior, y al ser aéreas a veces se confunden con su descomunal tronco, que parece que tuviera varios brazos como los de un candelabro. Tiene más de 20 metros de altura, y un perímetro que supera con creces los seis metros. Un ejemplar de porte similar y también gran belleza está en los jardines de Picasso, en pleno centro de la ciudad.

El Tejo de la Raja de El Cañuelo

Si hay un árbol mágico en esta provincia sobre gustos no hay nada escrito- es el tejo, ese que crece o crecía, porque ya quedan muy pocos ejemplares, en el parque natural sierra Tejeda-Almijara, que recorre buena parte de los pueblos más orientales de la Axarquía.

El ejemplar elegido es el llamado Tejo de la Raja de El Cañuelo, que se encuentra en Alcaucín, en pleno corazón del parque natural. Los tejos (Taxus baccata) son árboles muy singulares porque quedan en muy pocas zonas de Andalucía, y de ahí que su rareza aporte un grado más en el interés de este ejemplar centenario. De este árbol en concreto no hay mediciones de su edad y ni siquiera estimaciones, pero dado a que el tejo es un árbol de crecimiento lento se le presuponen algunas centurias si se observa su porte. Desde la base parten tres ramificaciones, por lo que queda una peana de 3,60 metros de perímetro y más de siete metros de altura. La copa es tan frondosa, de forma cónica, que apenas deja ver las ramas. Se resguarda a unos cien metros por encima del río Alcázar, bajo el cerro del Tojo. No crece mucha vegetación a su alrededor porque el paisaje es roca caliza semidesnuda, pero se pueden ver de forma salteada arces (Acer opalus subsp. Granatense) y enebros (Juiperus oxycedrus). Ya que se accede a este punto, si se da un saltito más se puede llegar a la Maroma, el techo del parque natural sierra Tejeda-Almijara y el pico más alto de la provincia, con 2.069 metros de altitud.

Fuente: Pilar R.Quirós y aportaciones de Málaga en el corazón

Share

Comentarios



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *