La mejor web sobre Málaga

Archidona

La Plaza Ochavada de Archidona es una de las maravillas de la provincia de Málaga, es una Plaza muy curiosa y que merece la pena ser visitada. Además  Archidona cuenta con la única mezquita que se conserva en la provincia de Málaga, datada entre los Siglos IX y X, y situada dentro de la Ermita de la Virgen de Gracia. En esta Ermita,  hay un cuadro genial de la Virgen María dando el pecho a su hijo, llamado ?la Virgen de la leche?.

Los orígenes históricos de Archidona se remontan a la antigua Escua de los Túrdulos, voz púnica que significa "cabeza principal". Posteriormente, se han constatado asentamientos fenicios y cartagineses, precediendo al dominio romano que le asignó ya el nombre de Arcis Domina o "Señora de las Alturas", término significativo del carácter estratégico defensivo de éste enclave.

El nombre se arabizó posteriormente en la palabra Arjiduna. En el Siglo IX Archidona alcanza su periodo de mayor esplendor, siendo capital de la Cora de Rayya. Ese siglo, la ciudad es uno de los enclaves de la revuelta de Omar ben Hafsun, quien puso en jaque al califato Omeya. De este periodo data la mezquita, el edificio donde Abderraman I fue proclamador emir. En el año 1462 Pedro Téllez de Girón, Gran Maestre de la Orden de Calatrava, toma la ciudad y le ofrece su pendón, diciendo ?En Gracia os la doy?.

De la antigua fortaleza solo quedan la muralla, la Puerta del Sol, el Aljibe y la ermita. Esta ultima, reformada tras la conquista para adaptarla a la estética de las iglesias cristianas (S.XVII y XVIII) y ampliar su capacidad. Todo este conjunto está en la Sierra de la Virgen de Gracia, declarada Parque Periurbano.

La Virgen de Gracia es patrona de la ciudad desde el siglo XVII. Cada primer sábado de septiembre se baja a la Parroquia de Santa Ana y vuelve a su ermita el domingo de la semana siguiente. También procesiona el ?Día de la Oruga? en mayo.

Plaza Ochavada

Situada en el casco histórico de Archidona, es uno de los conjuntos monumentales más interesantes de la provincia tanto por su estilo como por su forma. De hecho, representa una de las joyas barrocas andaluzas del XVIII, al combinar la tradición mudéjar con rasgos típicamente franceses. Fue construida en 1786 por Antonio González Sevillano y Francisco Astorga Frías, quienes diseñaron su peculiar forma octogonal, que ha servido para darle su actual nombre. A través de varias bocanas es accesible desde varios puntos del núcleo urbano, por lo que es desde su construcción el centro neurálgico de la villa. Este gran patio andaluz, donde se conjugan el ladrillo rojo, el blanco de la cal y el verde de las persianas, es una plaza viva y dinámica, ya que allí se celebran los principales eventos del municipio, como algunos actos de su Feria del Perro. Además, es un emblema para los archidoneses.

La Virgen de la Leche

La maternidad de la Virgen es un tema recurrente a lo largo de toda la historia del arte, desde aquella primera versión hallada en las catacumbas romanas de Priscila, si bien no hay que desdeñar el precedente pagano de la diosa egipcia  Isis alimentando a su hijo Horus.

El lienzo presenta de una forma naturalista a la Virgen en posición sedente, amamantando a su Hijo, que ha interrumpido momentáneamente su tarea para mirar al espectador, mientras se agita desnudo entre pañales blancos sobre el regazo de su madre. En un segundo plano puede verse, entre sombras, la figura de San José calentando al fuego unos paños, que va depositando en un canasto que hay en el suelo. Luce la Virgen su habitual indumentaria de tonos rojos en la túnica, toca marrón sobre la cabeza y manto azul echado sobre las piernas. En el ángulo superior derecho, dos angelitos se agarran a una cortina descorrida, recurso escenográfico muy empleado por el estilo barroco. La pintura ha podido ser documentada por el historiador Manuel Garrido gracias a un testamento hallado en el Archivo de Protocolos, según el cual una señora dona en 1798 ?un lienzo con la imagen de Nuestra Señora de Belén de exquisita pintura? a la ermita de la Virgen de Gracia, dejando una cantidad para construirle un retablo y dorarlo. Se piensa que se trata de la misma pintura, que al igual que en otros lugares se presta a confusión, dado el parecido existente entre ambas iconografías. De hecho en todos los inventarios antiguos se la cita con esta denominación.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

FacebookTwitterGoogle+LinkedInPinterestWhatsAppTumblrBlogger PostEmailEvernoteTelegramTuentiCompartir